jueves, 23 de septiembre de 2010

La Bruja Sin Ojos




Hace mucho tiempo, cuando la magia era temida y algo desconocido incluso para aquellos pocos que creían en ella y la caza de brujas era algo normal en esos días llenos de silencio donde el temor podía respirarse en el aire, las gentes del lugar sentían un terror tan intenso que casi podía cortarse con un cuchillo.

La noticia se extiende como la pólvora, iban a organizar la primera partida de caza de brujas. Según algunos rumores se decía que la antigua y polvorienta cabaña, esa que esta en las cercanías del puente que hay encima del río que nace en la parte más alta de la colina, se dice que en ella vivía una bruja. Pero ese rumor ya no es nada nuevo. Dicen que esa cabaña ya no vive nadie, la última alma que vivió bajo su carcomido techo fue una joven que viva sola y raramente se la veía en compañía ni siquiera tenia trato con las personas más infames o inmorales del lugar, aunque a veces salía a pasear por el campo con un cesto de mimbre y con una hoz; después de eso no la volvía a ver mas en todo el día.

Pero un día ocurrió algo que hizo sospechar a todos de que esa joven tramaba algo y dudaban mucho de que no fuera algo bueno, un extraño olor bajo con el aire de la mañana hasta la aldea que había debajo de la alta colina. Muchos aldeanos subieron arriba a ver que sucedía, el mas valiente de ellos llamo a la puerta de la desvencijada cabaña.-La puerta se abrió.- ¿Qué desean, les puedo ayudar en algo-dijo la joven, se miraron los unos a los otros hasta que uno dijo.- Veras esta mañana nos hemos despertado muy sobresaltados, un extraño olor venia de lo alto ¿nos preguntábamos que estaba haciendo?.

La joven los miro con astucia y sin inmutarse lo más mínimo dijo: Estaba preparando un estofado con hierbas recogidas del campo, ¿es tan inusual en este lugar que alguien este preparado un estofado con ingredientes que no son los habituales?

Los aldeanos se miraban mas que nunca antes con curiosidad ahora se miraban como entupidos.-Bueno discúlpenos a todos no era nuestra intención molestarla.- dijo el aldeano. Dicho esto se fueron bajando la colina.

Todo siguió igual, la joven seguía su habitual costumbre, los aldeanos acostumbrándose a despertarse respirando ese extraño olor a hierbas florales. No había nada que se saliera de lo normal, simplemente era una joven con un gusto distinto para los estofados.

Pero un día un muchacho de apenas unos 17 años bajo la colina hasta el pueblo. Venia acalorado y cubierto de sangre. Los aldeanos empezaron a salir de sus casas.- ¿Quién te ha hecho esto?-le pregunto uno de los aldeanos, el chico señalo a la cabaña de lo alto de la colina y sin que pudiera decir nada mas, se desmayo. Sin que lo pensaran dos veces, los aldeanos cogieron cuchillos, hachas, tridentes y cuerdas mientras se disponían a subir la colina camino a la cabaña de la joven. Una vez allí, llamaron a la puerta. La puerta no se abrió; volvieron a llamar, tampoco contesto nadie así que no les quedo mas remedio que echar la puerta abajo.

Cuando abrieron la puerta, lo que vieron les hizo casi cerrar los ojos del espanto. Había jaulas colgadas del techo con niños medio muertos, restos de vísceras animales tanto humanas. Una gran mesa repleta de tarros con hierbas extrañas y en el centro de la habitación había un enorme caldero que rezumaba de el un olor nauseabundo, una mezcla entre hierbas florales y carne putrefacta o en descomposición.

Todos estaban asustados, algunos salieron afuera de la cabaña para vomitar. Finalmente decidieron prenderle fuego a la cabaña y cuando llego la joven atraída por el humo que venia de la cima donde su cabaña estaba ardiendo, en cuanto la vieron los aldeanos se echaron sobre ella.

Le ataron las muñecas y los pies, después la llevaron entre todos a un árbol cercano y mientras con las cuerdas restantes preparaban una soga que la pusieron al cuello mientras los demás se preparaban para lincharla pero antes de darle fatal destino, uno de ellos cogio un cuchillo y le extirpo los ojos. Hecho esto la ahorcaron…Ahora después de 10 años, esa colina quedo maldita.

Algunos intrépidos morbosos que habían subido a ella, cuenta haber sentido que algo los acechaba y en mas de una vez les había parecido ver cerca de un árbol, la silueta de una mujer que los miraba sin ojos…Por eso os digo a todos, sobretodo a los aprendices que la única manera de acabar con una bruja es quemar su cuerpo, un error que cometieron las gentes de este pueblo. Por eso esta furiosa, su alma aun reclama venganza…la verdad no se si arderemos en el fuego de su venganza solo digo que lo único que arderá esta noche será su putrefacto cuerpo y su condenada alma en el fuego del Infierno.

Un relato creado  y escrito por Goreman                                            

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