
David de Montford trabajaba como un prospero minero en las minas de Oakville (Louisiana). Un día arreglando una tubería que se había roto que estaba inundando toda la mina, cuando un grito lo interrumpió, al parecer el de una niña:¡socorro me estoy ahogando!
David fue en enseguida a por ella, pero justo cuando se estaba acercando no podía ser lo que estaba contemplando: un enorme cocodrilo estaba devorando a los mineros salpicando toda su sangre en la mina.
¡Corre niña, corre antes de que te alcance!-dijo David intentando mantenerse en pie cuando en ese momento el cocodrilo se abalanzo encima suya llevándolo hasta el fondo. David lucho como un tigre pero finalmente el Viejo Cocodrilo abrió bruscamente sus fauces dejando ver una enorme hilera de dientes espeluznantemente afilados que se clavaron en el cuerpo de David mientras la terrible fiera lo engullía hacia sus entrañas y tiñendo el agua de sangre.
Un relato escrito por Goreman
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